Síntomas
Los síntomas varían de una persona a otra y pueden empezar de manera leve. Generalmente, comienzan en un lado del cuerpo y empeoran en ese lado, afectando gradualmente ambos lados.
Algunos síntomas incluyen:
· Temblores: sacudidas rítmicas que usualmente comienzan en una extremidad, como la mano o los dedos. Pueden ser notables en reposo pero disminuir al realizar actividades.
· Lentitud en los movimientos, conocida como bradicinesia, lo que puede hacer que las tareas cotidianas sean más difíciles y lentas.
· Rigidez muscular, que puede causar dolor y limitar el rango de movimiento.
· Deterioro de la postura y el equilibrio, que puede ocasionar una postura encorvada y aumentar el riesgo de caídas.
· Pérdida de movimientos automáticos, como parpadear o sonreír.
· Cambios en el habla y la escritura, como hablar bajo o rápido, o tener una letra pequeña.
Otros síntomas incluyen cambios en la presión arterial, disfunción del olfato, cansancio y disfunción sexual.