Tratamiento
El neurólogo juega un papel indispensable en el manejo y el tratamiento de la enfermedad de Parkinson. Aquí te explicamos por qué:
Manejar la enfermedad de Parkinson implica una combinación de tratamientos personalizados para cada paciente. Algunas opciones incluyen:
- Terapias no farmacológicas: Ejercicio regular, fisioterapia y terapia ocupacional para mejorar la movilidad y la función.
- Terapia del habla: Ayuda a mejorar la comunicación y a manejar problemas de deglución.
- Estimulación cerebral profunda (DBS): Procedimiento quirúrgico que puede reducir los síntomas motores en algunos pacientes.
- Terapias complementarias: Yoga, tai chi y acupuntura pueden ayudar a mejorar el bienestar general y reducir el estrés.
- Terapias farmacológicas: Existen una diversidad de medicamentos desarrollados para el control de los síntomas presentados en la Enfermedad de Parkinson, en todos los casos, el médico especialista es quién determina la mejor estrategia farmacológica de acuerdo a la evolución de cada paciente, entre otras terapias farmacológicas se encuentran las siguientes:
- Agonistas de dopamina para estimular la producción de dopamina en el cerebro:
- De acuerdo a OMS Levodopa es el estándar de oro porque aumenta la flexibilidad cognitiva, favorece la memoria visual y verbal a largo plazo y el inicio temprano se asocia con efectos positivos en la calidad de vida.
- Por lo general, la levodopa se toma junto con carbidopa.
- Inhibidores de enzimas para aumentar la cantidad de dopamina al demorar las enzimas que descomponen esta sustancia en el cerebro:
- Inhibidores de la MAO-B - Selegilina, Rasagilina.
- Inhibidores de la COMT – Entacapona.
- Inhibidor de la DOPA descarboxilasa – Benserazida, Carbidopa (La carbidopa previene o reduce algunos de los efectos secundarios de levodopa).
- Los agonistas dopaminérgicos no ergóticos (AD) pramipexol, ropinirol y rotigotina.
- Su acción consiste en sustituir a la dopamina.
- Amantadina.
- Reduce los movimientos involuntarios. Discinesias. En monoterapia en fases iniciales de la EP y en posteriores como complemento a la levodopa.
- Medicamentos anticolinérgicos para reducir los temblores y la rigidez muscular.
- Biperideno, prevención y corrección de los síntomas extrapiramidales inducidos por antisicóticos (PM), discinesias tempranas, acatisia y rigidez. Coreas.
- Trihexifenidilo, en rigidez incipiente, en la distonía de torsión aguda, y acatisia severa. Coreas.
- Apomorfina.
- Indicada en el tratamiento de las fluctuaciones motoras (fenómeno de “encendido-apagado”) en pacientes con la enfermedad de Parkinson que no responden al tratamiento con levodopa y/o con otros agonistas de la dopamina.
Todo tratamiento no farmacológico o farmacológico debe de ser indicado por un médico especialista, informe a su médico los tratamientos que se encuentra recibiendo para esta u otras enfermedades, y reporte al médico cualquier evento adverso que considere si está bajo tratamiento.